La corporación municipal que administraba el Centro de Bellas Artes de Humacao y el Coliseo Marcelo Trujillo Panisse volvió a colocarse en el centro del debate público tras el referido realizado por la Legislatura Municipal al Departamento de Justicia, la Oficina del Contralor de Puerto Rico y la Oficina de Ética Gubernamental, luego de evaluar un informe de auditoría interna que señala una serie de deficiencias.
El presidente de la Legislatura Municipal, Ángel Gabriel Rodríguez Medina, explicó a El Oriental que el proceso comenzó luego de que la Oficina de Auditoría Interna del Municipio realizara un examen sobre las operaciones de la corporación.
Según indicó, la auditoría cubrió el período comprendido entre julio de 2021 y diciembre de 2024 y produjo un informe de alrededor de 30 páginas que recoge ocho hallazgos relacionados con la administración de la corporación.
“Lo más relevante es que no había un reglamento que estableciera cómo debían operar las actividades de la corporación”, sostuvo Rodríguez Medina.
El líder legislativo explicó que uno de los principales señalamientos gira en torno a las transferencias de dinero realizadas desde el Municipio hacia la corporación.
“El alcalde (en ese entonces Julio Geigel) no estaba facultado para hacer préstamos o transferencias de dinero a la corporación sin la autorización correspondiente de la Junta de Directores”, afirmó.
A juicio del presidente legislativo, esa situación provocó que la corporación mantuviera una deuda con el municipio, al tiempo que cuestionó el mecanismo utilizado para realizar esas aportaciones económicas.
Otro de los hallazgos señalados en la auditoría está relacionado con el préstamo de las instalaciones para actividades privadas.
Rodríguez Medina sostuvo que la administración municipal tampoco contaba con autoridad legal para autorizar directamente el uso de las instalaciones, ya que esa facultad recaía sobre la corporación creada específicamente para administrar el Centro de Bellas Artes.
“Las facilidades fueron cedidas a la corporación cuando se creó y cualquier autorización debía pasar por la Junta de Directores mediante una resolución”, explicó.
La auditoría también identificó deficiencias en el manejo de efectivo generado por las actividades realizadas en las instalaciones culturales.
De acuerdo con Rodríguez Medina, el informe recoge atrasos de hasta 30 días para realizar depósitos bancarios y la ausencia de controles adecuados sobre los recaudos diarios.
“Había situaciones con el manejo del efectivo, los depósitos no siempre se hacían oportunamente y existían deficiencias en la documentación de esos procesos”, indicó.
El presidente legislativo rechazó que el referido responda a motivaciones políticas o electorales y aseguró que la Legislatura actuó conforme al procedimiento establecido por ordenanza municipal.
Expuso que, una vez la auditoría llegó al cuerpo legislativo, el informe fue remitido a la comisión correspondiente para su evaluación y posteriormente se determinó realizar los referidos a las agencias fiscalizadoras.
“Una vez el informe llega a la Legislatura, nosotros tenemos la responsabilidad de atenderlo y darle el trámite correspondiente”, expresó.
Rodríguez Medina insistió en que el contenido del informe se sustenta en evidencia recopilada por los auditores y no en opiniones de los legisladores.
“Los auditores no pueden incluir señalamientos sin evidencia. Para llegar a esas conclusiones tienen que documentar todo lo que encontraron”, afirmó.
Añadió que ahora corresponde a las agencias con jurisdicción determinar si las deficiencias administrativas constituyen o no violaciones legales.
“Nosotros cumplimos con referir el informe. Ahora serán las agencias las que determinen si procede alguna acción adicional”, sostuvo.
El presidente legislativo también reaccionó a los planteamientos del alcalde Julio Geigel, quien argumentó que muchos de los problemas identificados tienen su origen en la administración municipal anterior.
Rodríguez Medina respondió que la auditoría examinó el período comprendido entre 2021 y 2024 y que cualquier otra auditoría correspondiente a años previos constituye un proceso distinto.
“Lo que nosotros tenemos es este informe específico y sobre ese informe fue que actuamos”, manifestó.
Por su parte, el alcalde Julio Geigel rechazó que los hallazgos representen una preocupación para su administración y aseguró que la Corporación Municipal fue heredada de administraciones anteriores.
Según explicó en una entrevista radial (Walo), cuando asumió la alcaldía encontró una estructura administrativa ya establecida y sostuvo que gran parte de las deficiencias detectadas tienen antecedentes que se remontan a gobiernos municipales previos.
El ejecutivo municipal afirmó además que existía un informe previo de la Oficina del Contralor relacionado con esa corporación, el cual —según sostuvo— contenía señalamientos dirigidos a la pasada administración. Indicó que ese documento permaneció sin mayor divulgación durante años y aseguró que la investigación actual permitirá que se conozca el funcionamiento histórico de la empresa municipal.
Geigel también señaló que su administración había impulsado cambios en la estructura de la corporación, incluyendo su eventual disolución (lo que se materializó el año pasado), y manifestó que colaborará con cualquier investigación que realicen las autoridades. Asimismo, expresó que entregará toda la documentación requerida si el Departamento de Justicia solicita información adicional.
El alcalde sostuvo que confía en que la pesquisa permitirá esclarecer tanto las actuaciones de su administración como las de gobiernos anteriores, al tiempo que insistió en que no le preocupa el resultado de las investigaciones.
Anticipó que los procesos de fiscalización servirán para establecer responsabilidades donde correspondan y ofrecer al pueblo de Humacao un cuadro completo sobre el manejo administrativo de la Corporación Municipal para el Desarrollo Cultural durante los pasados años.





