La vigilancia preventiva y la protección de vidas y propiedades figuran entre las principales prioridades de la Policía en el área de Humacao, en momentos en que la comandancia refuerza sus estrategias para atender delitos como asesinatos, agresiones agravadas, escalamientos y situaciones que afectan la convivencia comunitaria.
Así lo explicó a El Oriental la comandante Sharon Ruiz Rivera, tras participar en un encuentro en el Cuartel General en el que participó la alta oficialidad estatal y municipal de la región este y luego de intervenir en una reunión de los Consejos Comunitarios de la zona y que velan por la seguridad en los barrios de los cinco municipios que abarca el área policíaca: Humacao, Naguabo, Las Piedras, Maunabo y Yabucoa.
Ruiz Rivera, junto con destacar que la evaluación constante de estadísticas y la presencia activa en la calle son pilares del trabajo diario, subrayó que las prioridades de la Policía son la vigilancia y la protección de vidas y propiedades.
“Eso incluye atender asesinatos, agresiones agravadas y cualquier situación que represente un riesgo para la ciudadanía”, sostuvo Ruiz Rivera, al señalar que también se da seguimiento a querellas comunitarias que, aunque no siempre constituyen delitos, inciden en la seguridad y calidad de vida.
Entre las preocupaciones actuales, la comandante mencionó incidentes en comercios, donde situaciones que comienzan como hurtos pueden escalar a robos al momento de una intervención.
“Hemos tenido casos en tiendas donde una ratería se convierte en robo cuando hay un careo con el personal de seguridad. No es necesariamente que haya una ola de asaltos a mano armada, pero sí hay que atender esas conductas”, explicó.
La jefa policial también alertó sobre querellas falsas, particularmente en casos de vehículos supuestamente hurtados o robos que luego resultan ser incidentes fabricados. “Nos hemos encontrado con situaciones donde las personas inventan una querella. Eso obliga al agente a investigar a fondo para poder codificar correctamente el caso y determinar lo que realmente ocurrió”, indicó.
En cuanto a las nuevas modalidades delictivas, la comandante reconoció que los criminales han evolucionado, especialmente en el ámbito tecnológico. “Los delincuentes están adquiriendo conocimiento constante. Tenemos casos de llamadas fraudulentas, uso de aplicaciones y esquemas cibernéticos. Por eso la Policía también se está transformando y cuenta con unidades especializadas para manejar evidencia digital y analizar estos casos”, explicó.
La comandante detalló que en la reunión se presentaron estadísticas que reflejan una reducción significativa en los delitos reportados. “El área de Humacao fue la segunda en todo Puerto Rico con mayor disminución en incidentes criminales en el 2025, solo superada por Arecibo. Eso es resultado del compromiso del personal”, afirmó.
Otro de los temas abordados fue el impacto de los accidentes de tránsito en la carga operacional de los agentes. Según explicó Ruiz Rivera, en el 2025 se reportaron 7,931 accidentes en el área de Humacao, lo que implica una inversión considerable de tiempo y recursos. “El policía tiene que atender la escena y luego completar todo el proceso administrativo, lo que limita su disponibilidad para prevenir otros delitos”, señaló.
Consejos comunitarios
Como parte de la estrategia de prevención, la Policía del área de Humacao mantiene una estructura activa de Consejos Comunitarios que sirven como enlace directo entre las autoridades y los residentes de los cinco municipios que componen la comandancia.
Ruiz Rivera, quien participó en la última reunión en Las Piedras, explicó que actualmente existen alrededor de 20 consejos distribuidos en Humacao, Naguabo, Las Piedras, Maunabo y Yabucoa, integrados por ciudadanos que colaboran de manera voluntaria. “Son personas que se organizan en sus comunidades y trabajan junto a la Policía para identificar situaciones que les afectan”, indicó.
Las reuniones se realizan mensualmente y cuentan con la participación de comandantes de distrito, personal de relaciones con la comunidad, agencias municipales e incluso líderes de manejo de emergencias. “Nos reunimos en horarios accesibles, generalmente en la tarde, para escuchar directamente a la comunidad y tomar nota de sus preocupaciones”, explicó.
Entre los temas que se dialogan figuran desde problemas de criminalidad hasta situaciones como ruidos excesivos, animales realengos o condiciones que puedan representar riesgos a la salud o seguridad. “No todo tiene que ver directamente con delitos, pero canalizamos cada situación con la agencia correspondiente para buscar soluciones”, sostuvo la comandante.
“Cuando la comunidad se integra, podemos identificar problemas a tiempo y actuar con mayor rapidez. Esa colaboración es esencial para fortalecer la seguridad en toda la región”, declaró.





