El recinto de Humacao de la Universidad de Puerto Rico inauguró un edificio de vivienda para estudiantes y centro comunitario, una estructura diseñada para ayudar a los estudiantes vulnerables, ampliar los servicios académicos y servir como recurso estratégico para la comunidad universitaria y la región en situaciones de emergencia.
La nueva instalación de dos pisos requirió una inversión de más de $9 millones en fondos federales y cuenta con capacidad aproximada para 40 estudiantes, además de áreas destinadas a conferencias, talleres, investigación aplicada y actividades comunitarias.
El edificio también fue concebido como una infraestructura ecoamigable, resiliente y multifuncional, equipada con sistemas de energía solar, generador eléctrico, cisternas de agua potable y de lluvia, así como otras facilidades que le permitirán operar como centro de operaciones Institucionales en caso de emergencias.
Según informó a El Oriental el rector Edwin Mojica Rodríguez, la construcción de este edificio representa un paso importante para el desarrollo institucional del recinto y para garantizar que los estudiantes puedan continuar sus estudios aun en medio de situaciones adversas, como puede ser el paso de un huracán.
“Para el recinto esta inauguración significa mucho. Significa resiliencia, significa oportunidades. Es un centro que le puede proveer a los estudiantes, en caso de algún tipo de emergencia de vivienda, poder estar aquí en la universidad y continuar sus cursos académicos sin que se vean afectados”, expresó el rector.
La estructura cuenta con habitaciones dobles y espacios adaptados para estudiantes con diversidad funcional, además de áreas comunes como lavandería, espacios de convivencia y una zona de comedor tipo “lounge
Mojica Rodríguez indicó que, aunque las habitaciones permitirán la estadía temporal de estudiantes, el edificio no fue diseñado como residencia permanente.
“No es una residencia permanente. Está pensado para situaciones específicas, como emergencias o eventos extraordinarios. La idea es que los estudiantes puedan pernoctar aquí por un tiempo determinado mientras continúan con sus clases”, indicó.
El rector explicó que la necesidad de este tipo de infraestructura surgió tras el impacto del huracán María, en septiembre de 2017, cuando muchos estudiantes enfrentaron dificultades para asistir a clases debido a daños en sus hogares o problemas de transporte.
“Este edificio surge bajo una propuesta después de lo que ocurrió con el huracán María. Muchos estudiantes no tenían residencia o tenían sus hogares afectados, y aun así logramos continuar el semestre tomando clases en carpas. Eso nos enseñó la importancia de tener una estructura que permita continuar las operaciones académicas”, señaló.
Por su parte, el director del proyecto, Héctor Ayala del Río, explicó que el desarrollo de la instalación comenzó como una propuesta presentada al gobierno federal aproximadamente en el año 2018, con el objetivo de fortalecer la resiliencia institucional ante eventos catastróficos.
“La historia de esta estructura surge precisamente a raíz del huracán María, que presentó muchos retos para la comunidad universitaria. Se perdieron edificios y algunos estudiantes perdieron sus hogares. Todo eso motivó a un grupo de trabajo a desarrollar una propuesta para obtener fondos federales y construir un edificio que pudiera apoyar a estudiantes en momentos de crisis”, explicó.
Ayala del Río detalló que el proyecto finalmente obtuvo el financiamiento federal, aunque el proceso de construcción se extendió por varios años debido a múltiples requisitos administrativos y regulatorios.
“El proceso fue largo. Hubo burocracia, cambios administrativos y nuevos requisitos que tenían que ser aprobados, incluso por la Junta de Control Fiscal. Fueron muchos pasos que dilataron el proyecto, pero logramos mantener la comunicación con el gobierno federal y finalmente completar la obra”, sostuvo.
Junto con las 16 habitaciones dobles también hay ocho adicionales adaptadas para personas con diversidad funcional, todas con acceso a baño. Además, incluye cuatro salones de usos múltiples, áreas administrativas, lavandería y un sistema integral de infraestructura resiliente.
Entre sus características se encuentran placas solares con banco de baterías, generador eléctrico, cisternas de agua potable, cisterna de agua de lluvia para riego y sanitarios, así como un sistema contra incendios con rociadores automáticos.
“Aprendimos muchas lecciones con María. Puedes tener generadores, pero si no tienes combustible no sirven. Por eso aquí tenemos múltiples respaldos: placas solares, baterías, generador y cisternas. La idea es que el edificio pueda continuar funcionando aun cuando haya fallas en los servicios básicos”, explicó Ayala del Río.
El director del proyecto añadió que la instalación también está conectada mediante fibra óptica directa al centro de cómputos del recinto, lo que permitirá mantener comunicaciones y acceso a datos en situaciones de emergencia.
Además de servir como espacio para estudiantes, el edificio tendrá un componente comunitario, ya que algunos de sus salones podrán utilizarse para actividades académicas, conferencias o reuniones organizadas por entidades externas.
“Queremos que el edificio sea sostenible y que también sirva a la comunidad. Se está trabajando en reglamentos para permitir el uso de los salones para actividades y eventos, de manera que el espacio genere ingresos que ayuden a su mantenimiento”, indicó.
Al respecto, la alcaldesa de Humacao, Rosamar Trujillo Plumey, destacó la importancia del proyecto para la región y subrayó el valor de que una institución académica piense en la comunidad al desarrollar nuevas infraestructuras.
“Para el municipio, para el área este y para nuestros estudiantes, la creación de este edificio es algo de mucha responsabilidad. Cuando ves a una universidad que hace una estructura pensando en su comunidad y en su entorno, estás viendo una universidad responsable”, manifestó la alcaldesa.
Trujillo Plumey señaló que instalaciones como esta pueden convertirse en un recurso importante para los municipios en momentos de emergencia.
“En términos prácticos, esto representa otra opción para el municipio y para los pueblos cercanos en caso de una emergencia. Tener edificios preparados, con tecnología y sistemas resilientes, es fundamental para responder a situaciones difíciles”, afirmó.





