La región oriental será parte, desde esta tarde, del Conteo de Personas sin Hogar 2026, un esfuerzo de 24 horas que tiene el objetivo de medir la magnitud del sinhogarismo y orientar la planificación de servicios y recursos en la Isla.
Más de diez municipios de la zona este participarán de la iniciativa que impulsa la Coordinadora Moriviví, entre ellos Caguas, Ceiba, Fajardo, Gurabo, Humacao, Juncos, Las Piedras, Naguabo, San Lorenzo y Yabucoa.
El conteo -que cuenta con cerca de 300 voluntarios- permitirá identificar cuántas personas viven sin una vivienda segura y las condiciones en las que se encuentran.
Los datos recopilados son fundamentales para mejorar servicios, fortalecer procesos, coordinar esfuerzos entre sectores y respaldar la asignación de fondos estatales y federales dirigidos a vivienda y apoyo social.
Coordinadora Moriviví lidera este esfuerzo que parte a las 6:00 p.m. de hoy y concluye a la misma hora de mañana, jueves, en un total de 54 municipios, que abarcan el sur, este, oeste y centro de Puerto Rico, así como los municipios isla de Vieques y Culebra.
El Conteo de Personas sin Hogar 2024 estimó que 2,096 personas vivían sin hogar en Puerto Rico.
En municipios como el de Humacao, ese año se reportaron 42 personas sin hogar, que representan el cuatro por ciento del total de la zona oeste y la del sureste de la isla, afirmó Carlos Hernández, coordinador del ayuntamiento de proyectos de vivienda para gente que no tiene donde vivir.
El funcionario municipal comentó a El Oriental que “el conteo de personas sin hogar es una iniciativa del gobierno federal. Toda organización, ya sea gubernamental o sin fines de lucro, tiene que participar siempre y cuando reciba fondos directos o indirectos del gobierno federal en el área de vivienda”, explicó.
Hernández indicó que el municipio está obligado a participar debido a que recibe fondos como Sección 8, ESG, Continuum of Care y HOPWA, entre otros.
“Nosotros como municipio recibimos distintos fondos federales, por lo que tenemos la responsabilidad directa de participar en este conteo”, sostuvo Hernández, quien dijo que como parte de los preparativos, el ayuntamiento se reunió con los líderes comunitarios de los 13 barrios de Humacao para identificar posibles casos de personas sin hogar en sus comunidades.
El esfuerzo busca “poder identificar la población sin hogar que esté dentro de los barrios”, detalló Hernández.
Sobre el fenómeno del sinhogarismo, comentó que “a través de los años siempre se concentraba en el área urbana, no solo de Humacao, sino de pueblos adyacentes. Sin embargo, desde 1998 hasta ahora ha habido un aumento de personas sin hogar en zonas rurales”, afirmó.
El funcionario explicó que muchas de estas personas son conocidas por sus comunidades, lo que dificulta su identificación formal. “Son personas que los barrios conocen, son parte de la comunidad, pero que cumplen con las características que HUD identifica como persona sin hogar, como carecer de servicios de agua y luz o vivir en una estructura no apta para la vida humana”, indicó.
Añadió que, en muchos casos, la comunidad suple necesidades básicas de estas personas.
Contó que “muchas veces la misma comunidad los nutre, les da comida o les presta una lavadora, y como eso se vuelve habitual, la comunidad se acostumbra a verlos así y no los clasifica como personas sin hogar. No debe ser la norma que una persona viva en esas condiciones”.
Hernández subrayó que el objetivo del municipio este año va más allá de contabilizar: “Nuestro fin este año, además de contar, es poder referir y atender directamente las necesidades de esta población”.
Para ello, el municipio utilizará puntos de interés previamente identificados, basados en la experiencia acumulada desde su participación continua en el conteo desde 2008.
Actualmente, el ayuntamiento cuenta con cuatro proyectos dirigidos a atender a personas sin hogar, incluyendo iniciativas para prevenir que personas caigan en la calle, atender casos crónicos y asistir a quienes ya viven sin vivienda.
La iniciativa busca visibilizar realidades que con frecuencia pasan desapercibidas, especialmente en comunidades rurales donde la falta de una vivienda segura no siempre se reconoce ni se documenta y permite identificar la necesidad en regiones con menor acceso a servicios, apoyando una distribución más equitativa y basada en datos de los recursos disponibles.
Para Keilyn Vale Lassalle, oficial principal de Coordinadora Moriviví, que encabeza la iniciativa, “este conteo nos permite conocer la realidad tal como es y tomar mejores decisiones. Los datos influyen directamente en los servicios que se ofrecen, en las políticas públicas y en cómo se asignan los recursos para atender el sinhogarismo de manera justa y efectiva”.
Vale Lassalle explicó que el sinhogarismo no se limita a las personas que duermen en la calle, como las que se observan en plazas o debajo de puentes.
Expuso que también incluye a quienes pernoctan en vehículos, estructuras abandonadas, albergues de emergencia, así como personas y familias que viven en viviendas no adecuadas para la vida humana, particularmente en comunidades rurales.

