El municipio de Humacao avanza en la creación de un centro de acopio municipal de alimentos con el propósito de dar respuesta a una necesidad latente: apoyar a familias que enfrentan dificultades económicas y garantizar acceso a alimentos básicos en momentos de crisis o necesidad.
La iniciativa, impulsada por la Oficina de Base de Fe municipal, está siendo coordinada por el pastor Juan Vargas, director de esa dependencia, en colaboración con la entidad Avanzando con la Comunidad, una organización sin fines de lucro radicada en Florida.
En entrevista con El Oriental, el pastor explicó que el proyecto surgió a raíz del impacto que ha tenido la organización fuera de Puerto Rico y de la experiencia observada en municipios como San Lorenzo, donde existe un centro de acopio que sirve de modelo para replicar en Humacao.
“Nos interesó muchísimo este programa y se lo presentamos a la alcaldesa. Ella lo abrazó porque lo tenía en su corazón para ayudar a las comunidades”, dijo Vargas.
La entidad Avanzando con la Comunidad, dirigida por el pastor Norberto Fonseca en Florida, lleva más de diez años trabajando en programas de acopio y distribución de alimentos, y ha tenido un impacto significativo en diversas comunidades de Estados Unidos.
Según el funcionario municipal, la meta es introducir esa experiencia en Puerto Rico para que municipios que adopten el plan puedan beneficiar a personas de bajos recursos, adultos mayores, familias con dificultades económicas y aquellos que no tienen acceso regular a alimentos nutritivos.
“El objetivo del municipio con esta entidad es albergar un espacio que tenga ciertas características específicas: una entrada amplia para que pueda entrar y salir un montacargas, aire acondicionado para mantener los alimentos en condiciones óptimas y un buen espacio de almacenamiento y distribución”, detalló el pastor Vargas.
El centro, aseguró, no se enfocará únicamente en alimentos no perecederos como granos o proteínas enlatadas, sino que también permitirá manejar stocks de alimentos básicos para la dieta diaria.
Destacó que una visita reciente al centro de acopio de San Lorenzo sirvió como referencia para el proyecto de Humacao. “La alcaldesa estuvo allí, vio la logística del trabajo que se realiza, la distribución, el almacenamiento y la manera sistemática en que llegan los residentes, no solo de San Lorenzo, sino también de otros pueblos”, dijo el religioso.
El municipio de Humacao busca tener un centro permanente, no esporádico. Según explicó Vargas, “aunque se distribuya una vez al mes, ese espacio debe estar disponible permanentemente, con organizaciones locales, como iglesias, que colaboren con la logística de almacenamiento y respuesta en casos de emergencia”.
El centro operaría con la participación activa de voluntarios locales. Un aspecto significativo del enfoque de San Lorenzo —y que Humacao busca emular— es que muchos de los voluntarios que hoy trabajan en el centro de acopio de ese municipio fueron en su momento beneficiarios del programa.
“Primero se beneficiaron y después eligieron quedarse como voluntarios. Queremos replicar eso aquí en Humacao”, narró Vargas.
Otra característica clave del proyecto es su capacidad de servir también en situaciones de emergencia, como desastres naturales o eventos que afecten el suministro de alimentos.
El pasyor explicó que “este centro vendría siendo una reserva operativa que podría servir en casos de emergencia. La entidad dona o traspasa alimentos al municipio para que puedan ser distribuidos rápidamente”.
Para que el centro de Humacao pueda comenzar a funcionar bajo el sello de Avanzando con la Comunidad, el ayuntamiento necesita cumplir con ciertos requisitos: identificar y asegurar un espacio adecuado con las condiciones técnicas exigidas por la organización en Florida, que luego debe ser verificado y aprobado por ellos.
“Una vez tengamos el espacio, vendrán, lo verificarán y, una vez aprobado, estaremos listos para comenzar a recibir los vagones de alimentos y a distribuirlos”, afirmó Vargas.
Actualmente, el equipo municipal y la Oficina de Base de Fe están identificando propiedades que puedan cumplir con estas características: espacio amplio, accesible y con capacidad de estacionamiento suficiente para recibir grandes cantidades de alimentos y servir a cientos de familias.
De acuerdo con estimados preliminares, la demanda podría llegar a atender hasta 200 familias cada vez que el centro abra sus puertas.
La necesidad de este tipo de programas, según el pastor Vargas, no es meramente estadística, sino palpable en las calles de Humacao. “Si salimos a las comunidades, encontramos personas que realmente necesitan ayuda. La inseguridad alimentaria está presente, no solamente entre familias necesitadas, sino también entre adultos mayores que viven solos o están encamados”, expresó.
También señaló que la iglesia va a jugar un papel fundamental en la identificación de personas vulnerables, particularmente ancianos que no pueden desplazarse hasta el centro de acopio: “Estamos hablando de personas que no pueden venir a buscar una bolsa de comida; tenemos que ir hacia ellos, y la iglesia será clave en ese rol”, afirmó.
Este centro de acopio será uno de los proyectos prioritarios de la Oficina de Base de Fe de Humacao para los primeros seis meses del año, junto con iniciativas como diálogos con líderes comunitarios, desayunos ministeriales y programas de apoyo emocional.
“Este proyecto es de gran importancia porque nos ayudará a servir a personas que están desventajadas dentro de nuestra sociedad”, puntualizó Vargas.

