A pocos días del inicio oficial de la temporada 2026 del Béisbol Superior Doble A, la liga entra en su fase final de ajustes con varios elementos que trascienden el terreno de juego. Cambios reglamentarios, definición de cuerpos técnicos, integración de talento joven y la vigencia de proyectos consolidados delinean el contexto de un torneo que apunta a mayor orden estructural y alta exigencia competitiva desde la primera semana.

Uno de los pasos más significativos rumbo al 2026 fue la aprobación de enmiendas al reglamento orientadas a fortalecer la gobernanza y la transparencia administrativa. Entre ellas, se estableció que los miembros electos de la Junta de Directores no devengarán salario ni dietas, limitando cualquier compensación a viáticos cuando participen en compromisos oficiales. La medida busca reforzar el carácter voluntario del liderato federativo y evitar conflictos de interés.

Otra disposición de peso impacta directamente a los apoderados. Todo nuevo apoderado deberá presentar una fianza de $10,000, con el fin de garantizar un mínimo de tres años de permanencia en la franquicia. Además, se estableció que ningún apoderado que renuncie podrá ocupar cargos administrativos en otra organización por un periodo de dos años, salvo que regrese a la franquicia de la cual salió.

En el plano competitivo, también se ajustó el proceso del sorteo de novatos, que ahora se organizará por niveles según desempeño en temporada regular y postemporada. Primero seleccionarán los equipos que no clasificaron, seguidos por los clasificados con récord negativo y luego los equipos con récord positivo que no fueron campeones de sección. Los campeones seccionales ocuparán las posiciones finales, con el objetivo de promover mayor balance competitivo a largo plazo.

Mientras el reglamento se redefine, los banquillos ya toman forma. La liga confirmó la lista oficial de dirigentes para la temporada 2026, con una mezcla de continuidad y renovación. Varias franquicias apostaron por mantener a sus estrategas, entendiendo que la estabilidad desde el dugout es clave en torneos cortos. Entre ellas destacan Eddie González en Humacao, Raúl Casanova en Juncos, Omar Rohena en Río Grande, Jaime Muñoz en Salinas y Wilfredo “Puchungo” González en Maunabo.

En contraste, Yabucoa y Las Piedras decidieron iniciar nuevos ciclos, apostando ambos por nuevos dirigentes como parte de un proceso de reestructuración deportiva. Los Azucareros de Yabucoa estarán dirigidos por Edwards Guzmán, mientras que los Artesanos de Las Piedras tendrán a Roberto López al mando para la temporada 2026. En ambos casos, la movida responde a la necesidad de redefinir identidad, ajustar filosofías de juego y responder a expectativas altas en plazas exigentes.

A la par de los ajustes técnicos, algunos equipos han reforzado su base de talento. Los Grises de Humacao, por ejemplo, integraron jugadores mediante el sorteo de nuevo ingreso, apostando a una combinación de juventud, versatilidad y experiencia profesional. Entre los nombres que se suman al proyecto para el 2026 figuran José Ríos, jugador capaz de aportar tanto en el cuadro interior como desde el montículo; el jardinero Eric Correa, con velocidad y proyección ofensiva; y Diego Hornedo, seleccionado en el sorteo Sub-23, considerado una pieza de desarrollo con potencial a mediano plazo. La organización confía en que estos refuerzos amplíen la profundidad del roster y aporten energía a un equipo que busca mayor consistencia.

En el plano competitivo, los campeones defensores Mulos de Juncos comienzan a perfilar el calibre de grupo con el que podrían iniciar la defensa de su título. En el papel, el núcleo ofensivo estaría encabezado por nombres como Luis Hernández, Misael González, Jonathan Oquendo, Jean C. Ortiz, Jan Rivera y Joel Fuentes, acompañados por la versatilidad y experiencia de Amaury Rodríguez, Leonel Meléndez y Kalvin Monge. Se trata de una base sólida, con combinación de poder, contacto y conocimiento del juego, que explica por qué Juncos vuelve a proyectarse como uno de los equipos a vencer desde el primer lanzamiento.

Todo este contexto desemboca en un inicio cargado de simbolismo. El juego inaugural se celebrará el domingo 1 de febrero en el Estadio Mariano “Niní” Meaux de Juncos, con los Mulos recibiendo a los Artesanos de Las Piedras. Los actos protocolares comenzarán a las 2:00 p.m., mientras que el primer lanzamiento está pautado para las 3:00 p.m., marcando oficialmente el comienzo del torneo.

Con reglas más claras, liderazgos definidos y equipos estructurados con intención, la Doble A entra al 2026 con una base más sólida dentro y fuera del terreno. El béisbol federativo está listo para hablar, y esta vez lo hará desde una liga mejor organizada y con expectativas altas desde el primer lanzamiento.