La alcaldesa de Humacao, Rosamar Trujillo Plumey, se mostró confiada en los resultados de una auditoría que lleva a cabo la Oficina del Contralor en el municipio para evaluar su primer año de gestión, un proceso que describió como habitual y necesario para garantizar la transparencia y corregir posibles deficiencias administrativas.
“Desde que yo llegué a esta gobernanza nosotros sabíamos que la Oficina del Contralor iba a llegar”, expresó la alcaldesa en entrevista con El Oriental sobre el trabajo que realiza la dependencia pública en el ayuntamiento desde principios de marzo pasado.
Según explicó, la auditoría, que parte de la fiscalización regular de los municipios, cubrirá el periodo comprendido entre el 2020 y el 2025, lo que incluye tanto la administración pasada como su primer año al frente del ayuntamiento.
Trujillo Plumey indicó que los auditores llevan semanas trabajando luego de instalarse en el área del Terminal Norte, desde donde coordinan sus labores en las distintas dependencias municipales.
No obstante, aclaró que no existe una fecha definida para la culminación del proceso. “En la medida que yo sea facilitadora, se van rápido. Así que nosotros vamos a ser facilitadores”, sostuvo.
La ejecutiva municipal enfatizó que su administración está preparada para colaborar con cualquier requerimiento de información. “Estamos hábiles para darle la información que nos soliciten, porque implica transparencia también”, afirmó.
Lejos de ver la auditoría como una amenaza, la alcaldesa defendió su valor como herramienta de transparencia institucional. “Yo he aprendido, y creo que la gente tiene que aprender, que cada auditoría es a beneficio. En la medida que tú corriges los errores que pudo haber en el pasado, vas encaminando con responsabilidad un municipio”, expresó.
En ese sentido, reconoció que en ocasiones las prácticas administrativas pueden desviarse debido a la rutina: “Un mal que a veces tenemos es que todo lo damos por costumbre y esa costumbre a veces hace que caigamos en malas prácticas. Si la visita del Contralor es para decir ‘detente’, pues mira, detenemos y lo corregimos”, indicó.
Trujillo Plumey aseguró que su equipo ha adoptado una actitud de apertura ante el proceso y está dispuesto a implementar cualquier recomendación que surja del informe final. “Todo lo que nosotros podamos encontrar que no son las mejores prácticas, nos hemos movido a corregirlo, esperando también las recomendaciones que ellos nos traigan para mejorar”, dijo.
Como parte de los preparativos, la alcaldesa sostuvo reuniones con empleados municipales para orientarles sobre la presencia de los auditores y el proceso que conlleva. “Desde que yo llegué les dije que ellos iban a venir, y ahora que ya llegaron, hay que tomarlo con calma”, relató.
En esos encuentros, también participaron representantes de la Oficina del Contralor, con el fin de aclarar dudas y explicar la metodología de trabajo. “Tuvimos una reunión con los mismos contralores. Ellos no son personas desagradables, son profesionales, pero parten del desconocimiento. Por eso uno tiene que ser facilitador”, explicó.
La alcaldesa insistió en la importancia de que los empleados comprendan el rol de los auditores, ya que esto puede agilizar el proceso. “Al no entenderlo, a veces hacemos el proceso más difícil nosotros mismos. El proceso de ellos es preguntar, aunque sea incómodo”, señaló.
La auditoría se desarrolla de manera escalonada, debido a limitaciones de personal, por lo que no todas las dependencias son evaluadas simultáneamente. Sin embargo, la alcaldesa anticipó que todas las áreas serán eventualmente examinadas. “Ellos van cambiando… no es todo a la vez, pero van a entrar en todo: compras, proyectos, todo lo que implique manejo administrativo”, expuso.
Sobre el proceso que lleva adelante la Oficina del Contralor, comentó que “uno no debe temer. El que nada debe, nada teme. Esto es parte del plan de trabajo y de hacer las cosas correctamente”.





