El Colegio San Antonio Abad inauguró un salón de Química, una moderna instalación que busca fortalecer la enseñanza de las ciencias y ofrecer a los estudiantes herramientas actualizadas para su desarrollo educativo.
El proyecto surge tras los daños ocasionados por el huracán María, que afectaron significativamente la infraestructura original del plantel.
El padre Arístides Pacheco explicó a El Oriental que la reconstrucción del espacio respondió a la necesidad de modernizar las facilidades y garantizar un ambiente adecuado para el aprendizaje.
“Este proyecto se hizo a raíz de la destrucción que hubo, que averió algunas cosas, y se decidió reconstruir ese salón nuevamente, pero con uno más moderno, más equipado”, sostuvo.
Según detalló, el proceso incluyó gestiones con agencias federales como FEMA y la participación de compañías constructoras tras la aprobación de fondos. “Se ha logrado prácticamente construir y habilitar un edificio nuevo, bastante moderno y con las mejores facilidades para que los estudiantes puedan aprovechar al máximo para sus conocimientos y su futuro desarrollo profesional”, indicó.
El nuevo espacio está diseñado para atender a estudiantes de noveno y undécimo grado, principalmente en cursos de Química y Ciencias Terrestres.
El sacerdote explicó que el área comprende dos salones: uno destinado a la enseñanza teórica y otro equipado como laboratorio. “Por lo menos los de noveno y los de once se van a beneficiar directamente, aunque eventualmente otros cursos también podrán utilizar estas facilidades”, señaló.
Entre las mejoras, el salón cuenta con equipo audiovisual avanzado, pizarras electrónicas, áreas de almacenamiento, aire acondicionado y laboratorios completamente equipados.
“Tiene todas las facilidades que puede tener un salón de universidad, incluso”, afirmó Pacheco, al destacar el nivel de tecnología incorporado en el espacio.
Actualmente, dos docentes están a cargo de las materias que se imparten en las nuevas instalaciones. No obstante, el director indicó que otros educadores podrán integrar el uso del laboratorio a medida que se amplíen las oportunidades académicas.
“El salón de Química está completamente equipado y otros maestros también podrán beneficiarse eventualmente”, añadió.
El proyecto forma parte de una inversión mayor que también incluye la reconstrucción de la piscina del plantel, otro de los espacios impactados. Aunque no precisó la cifra total de la inversión, el sacerdote destacó que ambos proyectos representan un gran avance en la infraestructura escolar.
Pacheco subrayó que el fortalecimiento de las ciencias responde a una visión educativa que el colegio ha cultivado durante décadas. “Desde finales de los años 50, cuando el colegio pasó de un enfoque agrícola e industrial a uno más académico, se le dio gran importancia a las ciencias naturales”, explicó.
“Ha sido un enfoque de la sociedad completa, preparar a los estudiantes en áreas científicas y tecnológicas para el desarrollo”, agregó el religioso, quien en la ceremonia de inauguración estuvo acompañado por la alcaldesa Rosamar Trujillo Plumey y la secretaria de Estado, Rosachely Rivera Santana.
El Colegio San Antonio Abad cuenta con aproximadamente 300 estudiantes, desde nivel elemental hasta duodécimo grado.





