Hace unos días, el deporte universitario puertorriqueño volvió a vestirse de gala con la exaltación de quince figuras al Recinto de los Inmortales del Deporte de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI), una ceremonia cargada de simbolismo, historia y orgullo institucional que tuvo como escenario el Anfiteatro de la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.
La actividad reunió a representantes de seis universidades del país y sirvió como reconocimiento a trayectorias deportivas que trascendieron la vida universitaria para convertirse en legado. Entre los exaltados de la Clase 2026, Humacao ocupó un lugar protagónico, reafirmando su histórica aportación al deporte universitario puertorriqueño.
Durante el acto, el comisionado de la LAI y presidente del Recinto, Jorge O. Sosa, destacó que los inmortalizados representan “el éxito de la universidad que los formó”, subrayando que cada uno entregó lo mejor de sí con sacrificio, disciplina y sentido de pertenencia. Para Sosa, las historias de estos egresados continúan siendo referentes vivos para la juventud que hoy se forma en el sistema universitario.
Uno de los momentos más emotivos fue la exaltación póstuma de Juan Juarbe Juarbe, representado por el historiador y periodista Carlos Uriarte, quien recordó la gesta histórica del primer atleta universitario puertorriqueño en portar una bandera en una delegación internacional durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1930. Su relato sirvió para conectar el presente con los cimientos del deporte universitario en Puerto Rico.
María “Cuca” Córdova: el baloncesto femenino de Humacao con nombre propio
Dentro del grupo de exaltados, la figura de María del Carmen “Cuca” Córdova, egresada de la UPR de Humacao, brilló con fuerza propia. Su exaltación reconoce a una de las grandes pioneras y leyendas del baloncesto femenino puertorriqueño, cuyo impacto marcó una era tanto en la LAI como en el ámbito nacional.
Córdova lideró al programa de baloncesto femenino de la UPR de Humacao a cuatro campeonatos consecutivos invictos entre 1974 y 1978, un logro que la convirtió en referente inmediato del deporte universitario. Durante ese periodo fue la mejor anotadora y la máxima reboteadora de la liga, demostrando un dominio absoluto en ambos lados de la cancha. Su capacidad ofensiva quedó plasmada en una marca histórica al anotar 86 puntos en un solo partido, récord que aún se menciona como símbolo de su talento excepcional.
Más allá de la LAI, “Cuca” Córdova fue figura clave en el Baloncesto Superior Nacional Femenino, formando parte de la dinastía de las Rebeldes de Río Piedras, equipo con el que ganó siete campeonatos consecutivos. Su liderazgo y consistencia la llevaron a ser reconocida como Jugadora Más Valiosa en 1978 y 1981, en una época en la que el deporte femenino enfrentaba limitaciones estructurales y escasa visibilidad. Su legado abrió puertas y sentó bases para generaciones de jugadoras que hoy continúan elevando el baloncesto femenino en Puerto Rico.
Elmer Williams: Humacao también corre, salta y hace historia
Otro nombre estrechamente ligado a Humacao y al desarrollo de su atletismo universitario es el de Elmer Williams González, nacido en Fajardo y criado en Naguabo, cuya carrera lo ubica entre los atletas más completos en la historia de las Justas de la LAI. Su exaltación reconoce una trayectoria marcada por la excelencia, la versatilidad y la constancia.
Williams fue figura dominante en múltiples disciplinas defendiendo los colores de la Pontificia Universidad Catolica de Ponce. En salto alto, el ex alumno conquistó oro en 1983, plata en 1984 y bronce en 1985, demostrando una consistencia de élite. En ese mismo 1985 se consagró como el mejor anotador del evento con 27 puntos, reflejo de su impacto integral en la puntuación colectiva.
El año 1987 selló su legado histórico al imponer el récord de salto largo con 7.99 metros, una marca que permanece vigente hasta hoy. Ese mismo año ganó oro en triple salto con una marca de 51 pies, 11¼ pulgadas, y formó parte del relevo 4×400 metros que implantó récord con tiempo de 3:10.5. Además, integró relevos campeones en 1983, 1984 y 1987, consolidándose como uno de los atletas más determinantes que han pasado por las Justas.
Su vínculo con Humacao se ha extendido más allá de la competencia. Williams sirvió con mucho éxito como Director Atlético de la UPR de Humacao y actualmente se desempeña como jefe de entrenadores en la Universidad Ana G. Méndez (UAGM), aportando desde la formación y la administración al desarrollo del deporte universitario.
La Clase 2026 también incluyó figuras como; Sonia Ivette Álvarez Fonseca (Universidad del Sagrado Corazón, natación); Francisco “Frankie” Colón (propulsor) y Rafael Ocasio Esteban (softbol y béisbol), Rosa Nazario Asuaga (natación) y Ray Jones Quiñonez Vázquez (atletismo) por la UPR de Mayagüez; Eileen Leeds (baloncesto y voleibol), Felicia Candelario (atletismo), Felipe León García (fútbol) y Félix Iván “Palito” Mangual (atletismo) por la Universidad Interamericana de Puerto Rico; María del Carmen González (atletismo), Raúl “Tinajón” Feliciano (baloncesto), Juan Juarbe Juarbe (atletismo) y Domingo Cordero Clase (atletismo) de la UPR de Río Piedras.
El olímpico y egresado del Recinto Universitario de Mayagüez, Ray Quiñonez, tuvo el honor de dar el mensaje de aceptación en representación de la Clase 2026.
Con esta exaltación, Humacao reafirma su sitial como cuna de talento, liderazgo y legado deportivo. Sus figuras no solo acumularon títulos y récords, sino que construyeron una herencia que sigue inspirando al deporte universitario puertorriqueño, dentro y fuera de la LAI.

