A pocos días del inicio oficial de la temporada 2026 de la Liga de Béisbol Superior Doble A, los equipos de las zonas Este y Sureste han sido protagonistas en el mercado de cambios, afinando sus plantillas con la mira puesta en un torneo que promete intensidad desde el primer fin de semana y muy poco margen para errores.
Los movimientos aprobados en semanas recientes reflejan una lectura clara del panorama competitivo. En una liga donde la disponibilidad de jugadores, el pitcheo y la profundidad suelen definir temporadas, las franquicias optaron por ajustes específicos antes de que la acción comience, buscando equilibrio inmediato y proyección a lo largo del calendario.
Uno de los cambios más significativos para la región fue el que envió al lanzador derecho Nathan Torres de Salinas a Humacao, mientras los Peces Voladores recibieron al receptor Bryan de la Rosa. Para los Grises, la llegada de Torres fortalece su cuerpo monticular de cara a un calendario exigente. Para Salinas, la incorporación de De la Rosa apunta a mejorar la estabilidad defensiva y el manejo del pitcheo desde una posición clave.
Las Piedras, uno de los equipos más activos del Este, también realizó múltiples movimientos. En un canje con Aibonito, los Artesanos enviaron al infielder Ángel Sánchez, recibiendo a Antonio Jiménez y al lanzador derecho Joshua Colón. El intercambio refleja dos enfoques distintos: Aibonito apostó por un jugador de impacto inmediato en el cuadro, mientras Las Piedras ganó profundidad y opciones tanto ofensivas como monticulares.
Posteriormente, Las Piedras volvió a moverse al adquirir al lanzador Nelson del Valle desde Cataño, enviando al derecho Christian Wilkes. Se trata de un ajuste fino de pitcheo por pitcheo, orientado a reforzar la consistencia del staff a lo largo de la temporada regular, sin alterar la estructura principal del equipo.
Desde la zona Sureste, otro movimiento relevante fue el canje entre Coamo y Maunabo, que llevó al lanzador Irangel Neris a los Jueyeros, mientras el jardinero Hecniel Rodríguez pasó a Coamo. Maunabo refuerza su rotación con un brazo probado, mientras Coamo suma atletismo y producción potencial en los jardines, una combinación valiosa en parques amplios y juegos de baja anotación.
Maunabo también protagonizó uno de los cambios más amplios del receso al enviar al receptor José Montañez a Las Piedras. A cambio, recibió a Aneudy Martínez, Jeremy Rentas y Fabián Amaro. Este tipo de transacción múltiple evidencia una apuesta por ampliar opciones y fomentar competencia interna, mientras Las Piedras asegura estabilidad en una posición premium como la receptoría.
En otro movimiento con impacto regional, el infielder Jonathan Oquendo pasó de Guaynabo a Juncos, mientras los Mets recibieron a Dereck Matta y Axiel González. Para los campeones defensores, la adición de Oquendo aporta experiencia y solidez al cuadro interior; Guaynabo, por su parte, apuesta a juventud y proyección.
Todos estos ajustes comenzarán a rendir cuentas rápidamente. Tras el Día Inaugural, pautado para el domingo 1 de febrero con el choque entre los Artesanos de Las Piedras y los Mulos de Juncos en el Estadio Mariano “Niní” Meaux, la acción se extenderá con la esperada tanda grande del viernes 6 de febrero.
Esa jornada contará con 18 partidos simultáneos a las 8:00 de la noche, incluyendo duelos como Juncos en Río Grande, Gurabo en Las Piedras, San Lorenzo en Maunabo, Patillas en Yabucoa, Ponce en Salinas, Cayey en Caguas y Carolina en Guaynabo, marcando el verdadero inicio competitivo del torneo.
Con rosters reconfigurados, rivalidades marcadas y una temporada dedicada al historiador y anotador junqueño Juan de Jesús, los equipos del Este y Sureste llegan al 2026 con un mensaje claro: no se trata solo de competir, sino de construir desde ahora el camino hacia septiembre. El béisbol federativo está listo para hablar, y las piezas ya están en su lugar.

