Mercedes Llinea Santos, vecina de la calle Helechos, en el barrio humacaeño de Antón Ruiz, se escucha angustiada. Ha recurrido a varias instancias para solucionar un problema con un estorbo público que colinda con su propiedad y con un vecino que usa el terreno como caballeriza, pero la inacción de las autoridades ante sus denuncias la tiene desesperada e, incluso, temerosa.

Su tormento comenzó hace cerca de seis años, cuando ya su única hija había dejado de vivir con ella y se había quedado sola en su hogar, el que ha habitado por aproximadamente dos décadas. Nunca tuvo inconvenientes, hasta que comenzaron los problemas con un vecino, que según la mujer usa el terreno abandonado como caballeriza.

“Siempre viví aquí, hace 20 años, he estado en esta casa toda la vida y parte de ella con mi hija, que se casó y yo entonces empecé a vivir sola. Antes todos vivíamos en paz y nos ayudábamos los unos a los otros. Aquí la mayoría somos mayores de edad, pero desde que llegó ese vecino y su familia hace ya años, todo cambió. Son problemáticos”, contó la mujer a El Oriental.

De acuerdo con Llinea Santos, el individuo comenzó a usar una propiedad abandonada que colinda con su vivienda para dejar varios caballos. Coincidentemente, señala que un cartel instalado por el municipio, que declaraba la estructura como estorbo público, fue sacado por el muchacho.

“Yo soy impedida, en 2020 sufrí un coma parcial. Después de dos meses desperté y me interné en un centro para rehabilitarme… No podía sostener un plato. Cuando me recuperé de eso y llegué de regreso a mi casa, los caballos ya estaban en esa propiedad abandonada”, recordó.

Agregó que “en un principio, cuando se mudaron ahí, ellos se comportaban… me pedían arroz. Poco después comenzaron los problemas, la música a ‘too gender’. En los tribunales la jueza les dijo que tenían que bajar el volumen. Además, en ese tiempo iban a colocar un letrero para prohibir el voceteo.

“Lo de los tribunales comenzó hace cuatro años. Él me acusó de que lo estaba acosando. Pero yo le dije a la jueza el problema con la declaración de estorbo público y ella dijo que él tenía que sacar los caballos, porque era una propiedad privada y que si seguía con eso iba a ser multado”, sostuvo la denunciante.

Las situaciones que ha afrontado la residente de la calle Helechos son varias. “Él amarraba los caballos a mi verja y la rompió. Y un caballo murió en el terreno y el municipio tuvo que sacar el animal de ahí. Después, un caballo se escapó y él me dijo que me iba a dar un tiro. En esa propiedad abandonada hay de todo, iguanas, ratones, basura… hasta culebras han salido de ahí. También está el olor a la bosta de los caballos. Según el CRIM, la orden para limpiar la propiedad ya está. El municipio declaró la casa como estorbo público y puso un letrero, pero el muchacho lo quitó”, acotó.

Sobre el caso, aseguró que “el abogado del municipio tiene toda la información. Hay interesados por la propiedad, que tiene dos plantas y un espacio atrás bastante grande. Ellos (los familiares del fallecido) viven en Estados Unidos y pagan lo que sea por la vivienda. Un hermano de esas personas vive cerca. El dueño de la propiedad abandonada murió hace alrededor de 20 años y hace como seis años ese muchacho está en el traqueteo con esos caballos. Y por la tarde es carreras de caballo y voceteo”.

Pero no es todo. Según la mujer, “por las noches ese muchacho me tiraba piedras. Yo ya tengo alarma en mi vivienda, pero voy a poner cámaras de seguridad para sentirme más tranquila. Yo estudié, soy profesional. Somos una comunidad pequeña, en esta calle son cerca de 15 casas y sus familias., la mayoría personas mayores. Una vez una vecina no podía salir de su casa porque un caballo le tapaba  la salida de su casa”.

“Si la alcaldesa ve esa propiedad, al otro día la limpian… Estoy segura de que ella no sabe nada. Queremos que ella atienda la situación. Que resuelva. Estoy seguro de que cuando la alcaldesa se entere, ella nos va a resolver. Falta que el municipio vuelva a poner el letrero y limpie. Es su gobierno y su primer año de administración. Antes el municipio cortaba el pasto y ahora no. El líder de barrio no me dio soluciones. Si ni siquiera se ve la cuneta”, declaró.

Asimismo, denunció que “también hay un poste del alumbrado público que está plagado de vegetación. Y hay que cortar un palo, que es un peligro. Además, hay un árbol que toca los cables. Yo ya hice las denuncias correspondientes con LUMA, pero nada ha pasado”.