Cuando la temporada 2026 de la Liga de Béisbol Superior Doble A fue dedicada a Juan Antonio “Juanito” de Jesús Díaz, no se honró únicamente a una figura ligada al deporte, sino a una vida entera dedicada a preservarlo, explicarlo y dignificarlo. La dedicatoria representa un acto de justicia histórica hacia un hombre que, durante más de cinco décadas, ha sido parte esencial del engranaje que sostiene el béisbol puertorriqueño, particularmente en el área Este del país.

Juanito de Jesús no ha sido protagonista desde el terreno de juego, sino desde un espacio igual de determinante: la cabina, la libreta, los números y la memoria. Su trayectoria, que él mismo cifra en 56 años vinculados a la Doble A, se ha forjado principalmente como anotador, estadístico, historiador y comentarista deportivo, funciones muchas veces invisibles para el gran público, pero absolutamente indispensables para el desarrollo serio y organizado del béisbol.

Desde ese rol, Juanito ha sido testigo directo —y narrador privilegiado— de innumerables capítulos memorables del béisbol de pueblo. Sus campeonatos, vividos y celebrados como comentarista y estadístico, lo vinculan a franquicias emblemáticas del país: siete campeonatos con los Mulos de Juncos, tres con los Azucareros de Yabucoa y cinco con los Samaritanos de San Lorenzo. No los conquistó con un uniforme puesto, sino con rigor profesional, compromiso ético y una enorme responsabilidad: dejar constancia fiel de la historia.

Ahí radica la verdadera dimensión de su aporte. Juanito no solo registró carreras, errores o promedios; registró épocas. Supo contextualizar los números, explicar tendencias, comparar generaciones y darle sentido a lo que ocurría en el terreno. Por eso se le reconoce como la enciclopedia del béisbol profesional y del béisbol aficionado. En un deporte donde la memoria es tan valiosa como el presente, él ha sido archivo vivo y referencia constante.

Su impacto en el área Este de Puerto Rico ha sido profundo. Municipios como Juncos, Yabucoa y San Lorenzo encontraron en Juanito una voz autorizada, cercana y respetuosa, capaz de elevar la conversación deportiva y de educar al fanático. En cada transmisión enseñó a mirar el béisbol con mayor detalle, a entender que detrás de cada jugada hay estrategia, disciplina y trabajo colectivo. Esa pedagogía silenciosa ayudó a formar generaciones de seguidores más conscientes y comprometidos con el juego.

Además, Juanito de Jesús ha sido fuente de inspiración para comunicadores deportivos y amantes del béisbol. Muchos encontraron en su estilo sobrio, preparado y respetuoso un modelo a seguir. Su forma de narrar y analizar, sustentada en datos y contexto, marcó escuela y elevó el estándar de la comunicación deportiva en Puerto Rico.

A ese rigor informativo, Juanito le añadió un sello muy personal. Su estilo original en la radio estuvo siempre perfumado con un humor fino y un fraseo característico, propio de muy pocos, que lograba conectar con la audiencia sin restarle seriedad al análisis. Esa combinación de conocimiento, cercanía y picardía medida convirtió cada transmisión en una experiencia reconocible y entrañable para la fanaticada.

Su paso por la radio fortaleció aún más ese vínculo comunitario. Como comentarista y conductor del programa “Deportes al Día con Juanito de Jesús”, se convirtió en una referencia diaria para el público del Este, promoviendo el deporte local con claridad, respeto y compromiso.

La dedicatoria de la temporada 2026 resume ese recorrido: desde sus inicios como anotador y estadístico hasta consolidarse como comentarista e historiador respetado. En tiempos de inmediatez, la figura de Juanito de Jesús recuerda la importancia de la memoria, del detalle y del amor genuino por el juego. Su legado no se mide solo en campeonatos acompañados, sino en la huella que dejó en quienes aprendieron a amar y a contar el béisbol siguiendo su ejemplo.