La Legislatura Municipal de Humacao avaló una medida para autorizar a la alcaldesa Rosamar Trujillo Plumey a contratar los trabajos de conservación y pintura exterior de la Concatedral Dulce Nombre de Jesús, una estructura histórica ubicada frente a la plaza de recreo Luis Muñoz Rivera.

La aprobación estuvo precedida por cuestionamientos sobre si el municipio debía destinar fondos públicos a una propiedad de la Iglesia que, según se indicó durante la discusión, no había solicitado la intervención.

El proyecto tiene un costo de $67,679.46, que se dividiría en cuatro partidas de aproximadamente $16,919.76: una aportación municipal y otras tres de legisladores del distrito.

Cintrón indicó que el municipio adelantaría su aportación mientras se completan los trámites para recibir los fondos legislativos, cuyo desembolso puede tardar. La administración defendió que la intervención responde a la conservación del patrimonio histórico, la revitalización del casco urbano y la promoción del turismo cultural, y no al favorecimiento de una institución religiosa.

Durante la discusión, el legislador municipal Narciso Rodríguez cuestionó la participación del municipio en un proyecto para intervenir un inmueble que no le pertenece. También preguntó cuál sería la función de la administración municipal en una iniciativa que surgió de la propia alcaldía y no de una solicitud de la Iglesia.

La administración respondió que el municipio presentó la propuesta, gestionó las cotizaciones, tramitará la contratación y supervisará los trabajos. Como fundamento para la inversión, sostuvo que la Concatedral constituye un inmueble de importancia histórica y arquitectónica para Humacao y que su conservación forma parte de los esfuerzos para revitalizar el centro urbano.

El asesor legal de la Legislatura Municipal, Ángel Rivera, explicó que la separación entre Iglesia y Estado no impide necesariamente que el gobierno destine fondos públicos a una propiedad privada cuando existe un propósito público legítimo. Según su análisis, la justificación de la intervención es la conservación histórica y no la promoción de una religión.

El personal municipal informó que la propuesta se discutió con la parroquia y la diócesis antes de someterla al Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP). La agencia evaluó los trabajos y emitió el 3 de septiembre de 2026 una autorización que incluye las labores propuestas y los colores aprobados para el inmueble.

La estructura, construida aproximadamente entre 1868 y 1877, figura en el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos. La administración argumentó que la intervención contribuirá a preservar el patrimonio arquitectónico y a mejorar la imagen del casco urbano.

Aprobada iluminación navideña

En la misma sesión, la Legislatura aprobó una medida para autorizar que el municipio gestione administrativamente la contratación de los servicios de alquiler, instalación, mantenimiento y remoción de los adornos navideños para el encendido programado para el 13 de noviembre.

El procedimiento evidenció que el 17 de septiembre se invitó a dos empresas, Almacén Navideño y Flashback Group Inc., pero solo esta última presentó una propuesta. La oferta, recibida el 1 de octubre, ascendió a $192,795, frente a los $95,000 que el municipio tenía presupuestados.

Carmen Ortiz, de la Junta de Subastas, explicó que, luego de negociar con la empresa y eliminar algunos elementos decorativos, el precio continuó por encima de lo permitido para el procedimiento utilizado. Por esa razón, el organismo rechazó la propuesta el 13 de octubre y recomendó solicitar autorización legislativa para gestionar la contratación administrativamente.

La alternativa buscaba evitar una segunda subasta formal, que requeriría más tiempo para publicar el aviso, recibir ofertas y atender posibles solicitudes de revisión. La administración reconoció que no contaba con tiempo suficiente para repetir el proceso antes de la actividad.

La autorización permite solicitar cotizaciones a empresas que ofrecen estos servicios y seleccionar la propuesta que resulte más conveniente para el municipio. Durante la discusión, sin embargo, se indicó que todavía no se conocía el costo final ni se había seleccionado una compañía.

El legislador Ángel Gabriel Rodríguez cuestionó que el asunto llegara tan cerca de la fecha del encendido, cuando faltaba aproximadamente un mes y una semana para la actividad. Durante el intercambio, se recomendó que el próximo año el proceso comience entre junio y agosto, de manera que haya tiempo para una subasta formal y mayor competencia entre proveedores.

Según se indicó en la sesión, la iluminación navideña costó aproximadamente $123,000 el año pasado. La nueva propuesta recibida, de $192,795, superó tanto esa cifra como el presupuesto inicial de la administración, lo que obligó al municipio a buscar otra vía para contratar el servicio a tiempo.