El municipio de Naguabo exhortó a quienes visitan el charco El Hippie y otras áreas naturales del barrio Río Blanco a extremar las precauciones, seguir las advertencias de seguridad y realizar las excursiones con guías turísticos certificados.
Entre los principales riesgos identificados por la Oficina Municipal para el Manejo de Emergencias figuran el acceso por terrenos rocosos y resbaladizos, las corrientes repentinas y el deterioro del puente que conduce al área conocida como Infinity.
“Es importante que las personas tengan siempre las medidas de seguridad presentes”, advirtió a El Oriental el director de la Oficina de Emergencias del Municipio de Naguabo, Eduardo Martínez, al explicar que el acceso a estos lugares presenta dificultades que pueden provocar accidentes incluso antes de llegar al río.
Martínez recomendó que los visitantes, particularmente los turistas extranjeros, coordinen las excursiones con personas autorizadas y registradas ante las agencias pertinentes.
Las expresiones se dieron a raíz del deceso, el 14 de octubre pasado, de Reid Hoffman Brendamour, un turista de 33 años procedente de Ohio, quien se lanzó desde una roca, impactó su cabeza y no volvió a salir a la superficie.
Según explicó, algunos visitantes contratan individuos que ofrecen llevarlos hasta las charcas sin contar necesariamente con las credenciales ni los protocolos de seguridad requeridos. En ocasiones, añadió, estos guías improvisados dejan solos a los excursionistas.
El funcionario señaló que en las entradas hay advertencias en español y en inglés sobre los peligros y las condiciones de acceso. También indicó que la administración municipal divulga información preventiva en sus páginas oficiales. Sin embargo, lamentó que algunos visitantes ignoren los avisos y las instrucciones de seguridad.
Uno de los problemas que más preocupa a las autoridades es el puente que se utiliza para llegar a la Infinity, una estructura ubicada en terrenos de la Autoridad de Energía Eléctrica, según explicó Martínez.
El funcionario comentó que el puente se encuentra deteriorado, sin las barandillas laterales y con movimientos que evidencian sus condiciones. Además, señaló que varias personas llegan a cruzarlo simultáneamente, lo que aumenta el riesgo de un accidente.
“Ese puente se tambalea”, alertó Martínez, quien advirtió que el paso de cinco o seis personas al mismo tiempo podría tener consecuencias graves. Según relató, la estructura lleva años sin recibir el mantenimiento necesario.
La caminata hasta esa zona también representa un desafío. Martínez indicó que el recorrido desde el área de El Portal del Yunque puede tomar cerca de tres horas de ida y otras tres de regreso. Algunos visitantes emprenden el retorno al caer la noche, pese a que el área carece de iluminación.
El funcionario aconsejó planificar las excursiones para terminar temprano y comenzar a salir de El Hippie alrededor de las 4:00 p. m., de modo que los visitantes no tengan que recorrer los terrenos en la oscuridad.
A los riesgos del acceso se suman las condiciones del propio charco. Martínez explicó que las rocas pueden acumular limo, arena y sedimentos que las hacen resbaladizas. Además, la fuerza del agua ha formado una depresión profunda cerca de la cascada, donde pueden producirse remolinos que dificultan que una persona vuelva a la superficie.
El director también alertó sobre el peligro de lanzarse desde las rocas sin conocer el área apropiada para hacerlo. Según explicó, los guías certificados conocen los puntos que consideran seguros y orientan a los visitantes antes de entrar al río.
No obstante, insistió en que las instrucciones deben seguirse en todo momento y que nadie debe separarse del grupo ni improvisar saltos.
Otro riesgo son las crecidas repentinas. Martínez explicó que los ríos de la zona reciben agua de distintos sectores de El Yunque, por lo que puede llover intensamente en las montañas mientras en el área del charco predomina el sol. Esa combinación puede provocar aumentos súbitos en el caudal y dejar personas atrapadas en una de las orillas.
“Puede estar haciendo un sol terrible y, de repente, te viene un golpe de agua”, señaló.
Martínez reveló que en menos de cinco meses han atendido alrededor de tres emergencias relacionadas con estas crecidas en El Hippie y el río Sabana.
Añadió que, durante esos episodios, también puede aumentar el riesgo en la carretera PR-31, en el área del río Blanco, donde algunos conductores intentan cruzar pese a las condiciones peligrosas.
Las intervenciones pueden requerir rescatistas, personal médico, policías municipales y estatales, e incluso apoyo aéreo.
Destacó que las operaciones nocturnas son particularmente difíciles porque los equipos deben desplazarse por pendientes y rocas resbaladizas con linternas y lámparas portátiles. La oficina municipal cuenta con ocho paramédicos y rescatistas, además del personal de supervisión y dirección.
Al incidente fatal más reciente se suman otros ocurridos en años anteriores. El 7 de junio de 2022, dos hermanos fallecieron en un accidente en un precipicio de la zona cuando regresaban de un área conocida como Infinity Pool. El 6 de noviembre de 2023, la turista Lelly Porter Lynn, de 44 años y residente de Utah, murió tras quedar atrapada entre unas rocas mientras caminaba por el río. Posteriormente, el 6 de julio de 2025, las autoridades investigaron la muerte por ahogamiento de un hombre en el área.




