El atletismo de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI) continúa abriendo espacios de inclusión y desarrollo, y uno de los nombres que resalta en ese proceso es el de Anssell Miranda Martínez. 

“El aura que se percibe en las competencias no se compara”, dijo el estudiante-atleta de la  Caribbean University tras completar su proceso de transferencia desde la Universidad Ana G. Méndez y regresar a la pista. 

El corredor de larga distancia natural de Juncos ha sido parte del crecimiento del movimiento paralímpico dentro del atletismo universitario. Su participación no solo representa un logro personal, sino también la continuidad de un camino iniciado por figuras como Carmelo Rivera y Yaimillie Díaz, pioneros en la inclusión de paratletas en el atletismo de la LAI.

“Se siente súper bien poder representar a los atletas con discapacidad y demostrar que también podemos estar en estos escenarios”, afirmó  el estudiante-atleta de la Caribbean, que está clasificado en la categoría T47 (amputación) en el ámbito paralímpico. 

En cuanto a su nueva etapa con la Caribbean, el estudiante de Justicia Criminal destacó la rápida integración con su equipo y el ambiente de apoyo que ha encontrado. “Ese calor de equipo se convierte en familia”, señaló. 

Su regreso oficial a los campeonatos se dio en el evento de relevos celebrado a principios de marzo en Villalba, donde participó en el 4×800 metros. Sobre esta experiencia, explicó que competir en un campeonato representa un nivel completamente distinto al de una clasificatoria, marcado por mayor intensidad y competitividad. “Se sintió brutal volver a ese escenario”, afirmó el joven atleta.

Asimismo, Miranda reconoció el crecimiento competitivo de su institución, señalando que el equipo ha fortalecido su nivel con nuevas figuras  y el desarrollo de sus atletas. Según explicó, si logran ejecutar un buen desempeño colectivo, tienen el potencial de posicionarse entre los mejores en la tabla de puntuación.

Más allá del rendimiento deportivo, el estudiante-atleta exhortó a los jóvenes a aprovechar las oportunidades académicas y deportivas, recordando que “antes que atletas, somos estudiantes”. A los padres, les dio importancia al apoyo familiar, reconociendo a su madre como una figura clave en su desarrollo, quien nunca lo limitó por su condición.

Finalmente, Miranda Martínez resaltó el rol fundamental del Comité Paralímpico de Puerto Rico en el crecimiento del movimiento en la isla. Este explicó  que gracias a esfuerzos educativos y de promoción en comunidades y municipios, el número de atletas ha ido en aumento en los últimos años, con la meta de consolidar delegaciones más amplias en el futuro.