Tienen “A” en agricultura estudiantes de Las Piedras

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Una vez graduados de la escuela elemental Carmen Benítez, los niños de quinto grado dejarán el proyecto de composta a cargo del grupo que iniciará ese curso en agosto. (Bárbara Solano / El Oriental)
Una vez graduados de la escuela elemental Carmen Benítez, los niños de quinto grado dejarán el proyecto de composta a cargo del grupo que iniciará ese curso en agosto. (Bárbara Solano / El Oriental)

Por Bárbara Solano Quintana / [email protected]

(26 de diciembre de 2018)- Luego de que una profesora en la escuela Carmen Benítez en Las Piedras se comprometiera en iniciar un proyecto de composta en ese plantel, su actual grupo de estudiantes de quinto grado se encuentra en la delantera con la agricultura en la zona este.

La iniciativa, que consiste en la desviación de material orgánico del comedor escolar y de los hogares de los estudiantes, tiene la finalidad de crear un abono natural para las plantas de la escuela. Asimismo, contribuye a tener menos basura acumulada en las inmediaciones del plantel.

“Hay una preocupación de parte de los estudiantes por mejorar el ambiente de nuestro país a través de la agricultura. Hay que hacerlo”, manifestó la maestra Olga Pabellón Álamo, quien comenzó el proyecto hace tres años con la ayuda del profesor de educación física de la institución, Juan Carlos Velázquez Santos.

Mientras tanto, los 26 estudiantes que actualmente cursan el quinto grado han desarrollado un huerto en el plantel que se encuentra en su máxima etapa de desarrollo.

Luego de la creación de los surcos mediante el arado con bueyes, los estudiantes siembran y cuidan cada viernes en la mañana las plantas de plátanos, ajíes dulces, gandules, cilantrillo, culantro, pimientos, tomates, berenjenas, yuca, uvas y hasta calabazas.

“Veo el deseo que tienen de aprender (sobre la agricultura) y que les gusta lo que están haciendo. Lamentablemente, nuestra agricultura está en decadencia y queda de ellos de que puedan ponerla en el nivel que teníamos antes”, expresó Velázquez Santos, mientras resaltó que, al estar expuestos a la naturaleza y en constante movimiento para los trabajos de siembra, los niños no dejan de ejercitarse.

De hecho, algunas de las madres que cooperan en el proyecto indicaron que la motivación de los niños se ha transportado hacia sus hogares, puesto que varios de ellos han iniciado trabajos de composta y siembra en los patios de sus casas.

Según explicó la maestra que lidera el proyecto, Olga Pabellón, los frutos cosechados en el huerto serán destinados al comedor escolar. (Bárbara Solano / El Oriental)

“He aprendido que hay que cuidar a las plantas, porque si no hay plantas en este mundo, no habrá agricultura ni comida”, afirmó con seguridad uno de los estudiantes del quinto grado, Edwin Rubial Ayuso.

Por su parte, el director de la escuela, Higinio Figueroa Rodríguez, se mostró satisfecho con el impacto positivo que ha tenido el proyecto en los niños del grado elemental, principalmente porque el plantel ubica en uno de los pueblos de la Isla que más practica la agricultura en sus terrenos.

“Ahora mismo, agricultura es sinónimo de alimento y es importante que los estudiantes puedan aprender eso. Además de eso, el proyecto fomenta lo que es el empresarismo. Ellos quizás en un futuro, si sienten una atracción por este tipo de tarea, pueden formar su propia empresa agrícola”, destacó el dirigente del plantel.